La familia de Julius seguía sus pasos gracias a un álbum colgado en Facebook
Un amigo del vagabundo fallecido en Lugo colgaba las fotos en Internet

Julius Lederer, el alemán que siempre eligió lugares de costa para vivir, falleció tierra adentro. Aunque en Lugo pasó sus últimos días, el vagabundo conservaba algunas amistades en A Mariña, la comarca que había escogido para pasar parte del pasado año, la última etapa de su vida viviendo en la calle. Julius y su manta durmieron al raso en Viveiro, San Cibrao, Foz o Burela. Y fue precisamente en esta localidad donde una de sus amistades creó un álbum de fotos que colgó en Facebook y que con el paso del tiempo se convertiría en el balcón al que se asomaban sus padres para seguir el día a día de su hijo.
El autor del álbum, que contiene una veintena de fotografías sobre la estancia de Julius en Burela, es Juan Carlos Fernández, quien en su día le proporcionó alimentos, quien nunca le negó el saludo y una de las personas que ha estado pendiente de Julius hasta el final de sus días. Su compromiso con el alemán fue más allá de fotografiarlo, y ayer brindó su apoyo a los padres de Lederer para cumplimentar los trámites en Lugo. No lo hizo por protagonismo. Cuestión de justicia y solidaridad.
«A mí me impactó la primera vez que lo vi, por el estado que presentaba, y fue cuando decidí que le echaría un cable», confesaba ayer Juan Carlos, quien recuerda que la intención de la familia era pedir su traslado desde el hospital lucense a Alemania a lo largo de este mes. No pudo ser.
Contacto fluido con la familia
Hasta que a finales de noviembre Julius dejó las calles de A Mariña para ingresar en la unidad psiquiátrica del Hula, en Lugo, Juan Carlos mantuvo un contacto más o menos fluido con su familia. Este inspector burelense no duda en calificar al alemán como un ser «brillante, que en su día fue un gran estudiante y merecedor de premios», y lamenta que en sus últimos días no disfrutara de la libertad que tanto ansiaba.
Otra de las personas que estuvo durante semanas pendiente del estado del vagabundo fue la concejala burelense de Servizos Sociais, Diana Durán, quien realizó las gestiones pertinentes para sacar a Julius de la calle «e para que recibira a atención médica que precisaba».
Los padres viajaron desde Alemania

Pepa Losada
Los padres de Julius Lederer llegaron ayer por la tarde a la capital lucense. Se desplazaron desde Bornhein (Alemania), donde residen, para afrontar los trámites correspondientes. A las cinco y media de la tarde acudieron al tanatorio lucense donde se encontraban los restos mortales del vagabundo, que fueron introducidos en una cámara de conservación. Estuvieron acompañados de un amigo del fallecido, que fue quien se encargó de llevar a cabo todas las gestiones, ya que el matrimonio germano no habla español. Al parecer, los padres de Lederer tenían intención de no trasladar el cadáver a Alemania; preferían que sus restos fueran incinerados en Lugo y llevarse después las cenizas a su país.
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